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Artículos Notebooks

Oye, ENPRESTAME el notebook?

Te quedaste hasta tarde terminando un powerpoint para una importantísima reunión que definirá si este año podrás darte el lujo de ducharte con agua caliente y comer más de dos veces al día pero  justo se dejan caer tus amigos/hermanos/primos a pedirte el PC porque el de ellos como siempre explotó con la sobrecarga de instaladores de face plus, messenger 2009 de dudosos orígenes y esos antivirus que te aparecen para descargar solamente en páginas porno. “Usa el notebook” dices tú mientras sigues trabajando en lo tuyo, pero ignoras que acabas de cavar tu propia tumba.

Verán, dentro de mi círculo de amigos no-geek soy uno de los pocos que aún tiene desktop (el resto sigue con desktop por un tema netamente monetario) y el único motivo por el que tengo notebook es que ahora debo hacer presentación a clientes y empresas amigas. Si quiero meterme a Facebook desde la cama para eso tengo mi smartphone, por lo que veo y trato mi notebook como una simple herramienta de trabajo.

Lamentablemente mis amigos no piensan como yo y al parecer creen que si de verdad desean mucho muy fuerte algo se vuelve realidad, como transformar mi notebook en tablet debido a los cientos de millones de huellas dactilares y manchas de dedos que encontré luego de prestarles mi portátil por menos de una hora. El resultado? luego de correr maratónicamente por el centro de la ciudad para llegar a tiempo a la reunión y complacer al cliente vas a mostrarle tu super propuesta, informe o portafolio y se te cae la cara de vergüenza al notar el pordiosero estado de tu máquina de trabajo.

Ni las indirectas, ni los “hey, por favor evita hacer eso” pasando por las ridiculizaciones por twitter y mensajes directos lleno de ira con rabia pueden hacerles entender que mi pantalla no es tablero de dibujo, iPad o escolar japonesa a la hora peak en el metro como para justificar el manoseo excesivo, por lo que simplemente tuve que recurrir a convertirme en “el cagao” que está lleno de gadgets y no los presta con su fiel compañero, la botellita de alcohol isopropílico.

La verdad no sé si soy yo el que se convierte en un ogro más amargo, feo y hediondo con cada tecla pegoteada y monitor manchado o si estos problemas del primer mundo le suceden a todas las personas. ¿A alguien más le ha pasado esto? De ser así, ¿Cómo lidian con el tema?

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