Con motivo del Mes de la Inteligencia Artificial, EZVIZ destacó el papel que la IA está desempeñando en la evolución de la seguridad inteligente, impulsando soluciones capaces de proteger hogares, empresas y espacios remotos mediante funciones cada vez más precisas, automatizadas y fáciles de administrar desde una única aplicación.
La compañía señaló que su estrategia apunta a combinar innovación, privacidad y facilidad de uso, integrando inteligencia artificial directamente en sus dispositivos para ofrecer una experiencia más segura sin aumentar la complejidad para los usuarios.

IA para una seguridad más inteligente
Las cámaras de EZVIZ incorporan algoritmos capaces de diferenciar personas, vehículos y otros objetos en movimiento, reduciendo las falsas alarmas provocadas por factores como mascotas o condiciones climáticas.

Entre sus funciones más avanzadas destacan el reconocimiento de gestos para iniciar llamadas bidireccionales desde la aplicación y tecnologías de reconocimiento facial 3D, diseñadas para reforzar la seguridad y facilitar la asistencia a adultos mayores, niños o personas que requieren apoyo.
La marca también ha extendido estas capacidades a sus cerraduras inteligentes biométricas, incorporando reconocimiento facial local y lectura de venas de la palma para fortalecer el control de acceso.
Un ecosistema para distintos escenarios
EZVIZ ofrece un ecosistema conectado que permite administrar todos sus dispositivos desde una única aplicación.

En hogares, las soluciones combinan cámaras y cerraduras inteligentes con monitoreo remoto y alertas en tiempo real. Para pymes, centros industriales y bodegas, la compañía dispone de sistemas perimetrales con defensa activa mediante luces y sirenas, mientras que en parcelas y zonas agrícolas ofrece cámaras alimentadas por paneles solares con conectividad 4G y Wi-Fi para operar en lugares sin infraestructura cableada.
Privacidad y procesamiento local

Uno de los pilares de la estrategia de EZVIZ es el procesamiento local de la información, permitiendo que gran parte del análisis realizado por la inteligencia artificial se ejecute directamente en los dispositivos, reduciendo la necesidad de enviar datos a la nube.

