Image default
GamersProcesadoresReviews

Review AMD Ryzen 7 7700X3D: el eslabón que le faltaba a la familia Ryzen 7000

Cuando AMD presentó la plataforma AM5 junto a la familia Ryzen 7000, la compañía dio inicio a una nueva etapa para sus procesadores de escritorio. El salto hacia memoria DDR5, soporte para PCI Express 5.0 y una renovada arquitectura Zen 4 permitió construir una plataforma preparada para acompañar varias generaciones de hardware, una estrategia que ya había dado excelentes resultados con el exitoso socket AM4.

A medida que la familia fue creciendo, el catálogo comenzó a definirse con bastante claridad. Los Ryzen 5 se posicionaron como la puerta de entrada para quienes buscaban el mejor equilibrio entre precio y rendimiento, mientras que los Ryzen 7 rápidamente se transformaron en la alternativa ideal para jugadores y creadores de contenido que necesitaban un mayor nivel de rendimiento sin llegar al segmento entusiasta. En la parte superior del catálogo aparecieron los Ryzen 9, destinados a cargas de trabajo profesionales donde el número de núcleos y la capacidad de procesamiento multinúcleo cobran una importancia mucho mayor.

Sin embargo, dentro de esa familia existía un espacio que AMD nunca terminó de cubrir completamente.

Por un lado se encontraba el Ryzen 7 7700X, un excelente procesador de ocho núcleos que privilegiaba las altas frecuencias para ofrecer un equilibrio muy sólido entre productividad y videojuegos. Por otro aparecía el Ryzen 7 7800X3D, un procesador que prácticamente redefinió el rendimiento gaming gracias a la incorporación de la tecnología AMD 3D V-Cache, convirtiéndose rápidamente en uno de los favoritos entre los entusiastas y manteniéndose durante años como una de las principales referencias para quienes buscaban el máximo rendimiento en juegos.

Entre ambos productos existía una diferencia importante tanto en precio como en posicionamiento. Quienes querían acceder a la tecnología 3D V-Cache debían asumir un salto económico considerable respecto al Ryzen 7 7700X, dejando un vacío dentro de la propia familia Ryzen 7000 que nunca terminó de tener una respuesta clara.

Es precisamente ese espacio el que AMD busca ocupar con el nuevo Ryzen 7 7700X3D.

Presentado oficialmente durante Computex 2026, este procesador no llega para reemplazar al Ryzen 7 7800X3D ni mucho menos para competir con la nueva generación basada en Zen 5. Su misión es bastante más específica: ofrecer una alternativa más accesible dentro del ecosistema X3D, acercando las ventajas de la enorme memoria caché tridimensional a un mayor número de jugadores que hoy desean construir un equipo basado en AM5.

La propia AMD resume perfectamente esa filosofía bajo el concepto «Designed for Gamers Ready to Step Into AM5», una frase que describe con bastante precisión el posicionamiento del producto. El Ryzen 7 7700X3D está pensado para quienes priorizan el rendimiento en videojuegos, pero no necesariamente necesitan el procesador más potente del catálogo ni desean realizar la inversión que exigen los modelos X3D de gama superior.

Lejos de desarrollar un diseño completamente nuevo, AMD optó por apoyarse en una plataforma que ya ha demostrado ampliamente su madurez. El Ryzen 7 7700X3D continúa utilizando la arquitectura Zen 4, fabricada bajo el proceso de 5 nanómetros de TSMC, manteniendo la configuración de 8 núcleos y 16 hilos que caracteriza a la familia Ryzen 7. La gran diferencia está en la incorporación de 96 MB de caché L3 mediante AMD 3D V-Cache, alcanzando un total de 104 MB de memoria caché, uno de los principales responsables del excelente comportamiento que históricamente han mostrado los procesadores X3D en videojuegos.

Como es habitual dentro de la plataforma AM5, el procesador también incorpora soporte para memorias DDR5, perfiles AMD EXPO, interfaz PCI Express 5.0 y gráficos integrados basados en la arquitectura RDNA 2, características que permiten construir equipos completamente modernos y preparados para futuras actualizaciones sin necesidad de cambiar de plataforma.

La gran pregunta, por supuesto, es si este nuevo integrante realmente consigue llenar ese espacio que existía entre el Ryzen 7 7700X y el Ryzen 7 7800X3D, o si simplemente se trata de una nueva variante dentro de un catálogo ya consolidado. Para responder esa interrogante sometimos al Ryzen 7 7700X3D a nuestra batería habitual de pruebas sintéticas, aplicaciones de productividad y videojuegos, con el objetivo de determinar si AMD realmente consiguió crear el eslabón que le faltaba a la familia Ryzen 7000.

Especificaciones Técnicas

EspecificaciónRyzen 7 7700X3DRyzen 7 7800X3DRyzen 7 9700XRyzen 7 9850X3D
ArquitecturaZen 4Zen 4Zen 5Zen 5
Proceso de fabricaciónTSMC 5 nmTSMC 5 nmTSMC 4 nmTSMC 4 nm
SocketAM5AM5AM5AM5
Núcleos / Hilos8 / 168 / 168 / 168 / 16
Frecuencia Base4,0 GHz4,2 GHz3,8 GHz4,3 GHz
Frecuencia BoostHasta 4,5 GHzHasta 5,0 GHzHasta 5,5 GHzHasta 5,7 GHz
Caché L28 MB8 MB8 MB8 MB
Caché L396 MB96 MB32 MB96 MB
Caché Total104 MB104 MB40 MB104 MB
Gráficos IntegradosRadeon Graphics (2 CUs RDNA 2)Radeon Graphics (2 CUs RDNA 2)Radeon Graphics (2 CUs RDNA 2)Radeon Graphics (2 CUs RDNA 2)
Memoria CompatibleDDR5DDR5DDR5DDR5
PCI ExpressPCIe 5.0PCIe 5.0PCIe 5.0PCIe 5.0
TDP120 W120 W65 W120 W
Precio de lanzamiento (SEP)USD $329USD $449USD $359USD $599

Plataforma de pruebas

Para evaluar el rendimiento del AMD Ryzen 7 7700X3D utilizamos la siguiente configuración de hardware:

  • Procesador: AMD Ryzen 7 7700X3D
  • Cooler: MSI MAG Coreliquid A15 360
  • Placa madre: MSI MPG X870E Carbon WIFI
  • Memoria: 64 GB DDR5-6000 G.Skill Trident Z5
  • Tarjeta gráfica: ASUS PRIME Radeon RX 9070 16 GB
  • Unidad de almacenamiento: SSD NVMe PCIe 4.0
  • Sistema operativo: Windows 11 Pro 25H2

Si bien los procesadores con tecnología AMD 3D V-Cache están claramente orientados al gaming, eso no significa que deban dejar de lado el rendimiento en tareas de productividad. El Ryzen 7 7700X3D continúa utilizando una configuración de 8 núcleos y 16 hilos basada en Zen 4, por lo que resulta interesante evaluar hasta qué punto la reducción en las frecuencias respecto al Ryzen 7 7700X convencional afecta su desempeño en aplicaciones profesionales y cargas de trabajo más exigentes.

Productividad: ¿se sacrifica rendimiento por incorporar 3D V-Cache?

Uno de los principales cuestionamientos que históricamente han acompañado a los procesadores X3D tiene relación con su desempeño fuera de los videojuegos. La incorporación de una gran cantidad de memoria caché trae consigo ciertos compromisos, principalmente en las frecuencias de operación, por lo que durante mucho tiempo existió la percepción de que estos modelos estaban diseñados exclusivamente para jugar.

Sin embargo, el mercado actual es muy distinto al de hace algunos años. Hoy un mismo computador suele utilizarse para trabajar, estudiar, editar contenido, desarrollar software y, por supuesto, jugar. En ese escenario, un procesador orientado únicamente al gaming tendría poco sentido. Es precisamente aquí donde el Ryzen 7 7700X3D debe demostrar que puede mantener el ADN de un Ryzen 7 convencional sin renunciar a las ventajas que entrega la tecnología AMD 3D V-Cache.

Con esa idea sometimos al procesador a una completa batería de pruebas sintéticas y aplicaciones de uso real, buscando determinar si AMD logró mantener el equilibrio que siempre ha caracterizado a esta familia.

Comenzamos con AIDA64, una de las herramientas más utilizadas para medir el rendimiento del subsistema de memoria y del controlador integrado del procesador.

En lectura de memoria el Ryzen 7 7700X3D alcanza aproximadamente 63,8 GB/s, una cifra consistente con la configuración DDR5-6000 utilizada durante las pruebas. Si bien no se trata del mayor ancho de banda dentro de la base de datos de AIDA64, demuestra que el controlador de memoria Zen 4 continúa ofreciendo un excelente equilibrio entre rendimiento y estabilidad.

Las escrituras muestran un comportamiento muy similar, manteniendo tasas superiores a los 63 GB/s, reflejando una plataforma perfectamente optimizada para aplicaciones que realizan transferencias continuas de datos.

La prueba de copia vuelve a entregar cifras cercanas a los 63 GB/s, mostrando una excelente consistencia entre los tres escenarios evaluados. Esto es especialmente importante considerando que muchos motores gráficos modernos y aplicaciones profesionales realizan constantemente operaciones de lectura y escritura simultáneas.

En conjunto, los resultados evidencian que el controlador de memoria de Zen 4 sigue siendo una plataforma muy sólida, aprovechando adecuadamente kits DDR5 de alta velocidad sin requerir configuraciones especialmente agresivas. Además la incorporación de la memoria 3D V-Cache no afecta el funcionamiento del controlador DDR5 ni limita el rendimiento general de la plataforma.

Sandra permite evaluar el rendimiento aritmético y multimedia del procesador bajo cargas altamente paralelizables, ofreciendo una buena referencia del potencial bruto de la arquitectura.

En la prueba aritmética el Ryzen 7 7700X3D consigue resultados muy competitivos considerando su configuración de ocho núcleos.

Estas cifras lo posicionan por sobre varios procesadores Intel Core i7 de generaciones recientes y muy cerca de modelos Ryzen con mayores frecuencias, demostrando que Zen 4 continúa ofreciendo una excelente eficiencia IPC.

En las pruebas multimedia el procesador mantiene un comportamiento igualmente sólido. Las instrucciones SIMD, AVX2 y AVX512 permiten aprovechar completamente sus ocho núcleos, entregando un rendimiento suficiente para tareas de edición fotográfica, codificación de video y procesamiento multimedia cotidiano.

Aunque los modelos Zen 5 muestran una ventaja gracias a mejoras arquitectónicas, el Ryzen 7 7700X3D continúa ofreciendo cifras perfectamente competitivas para un procesador cuyo enfoque principal sigue siendo el gaming.

Maxon Cinebench continúa siendo una de las herramientas más utilizadas para medir rendimiento en renderizado basado en Cinema 4D.

Los resultados reflejan exactamente lo esperado para un modelo X3D. En cargas multinúcleo mantiene un excelente rendimiento para sus ocho núcleos físicos, mientras que el puntaje Single Core evidencia el impacto de unas frecuencias Boost ligeramente inferiores respecto a otros Ryzen sin 3D V-Cache.

Sin embargo, continúa siendo un procesador perfectamente capaz para edición de contenido, modelado 3D ocasional y creación multimedia.

Geekbench evalúa cargas de trabajo mucho más cercanas al uso cotidiano, mezclando compresión, navegación web, procesamiento de imágenes y cálculos científicos.

El rendimiento mononúcleo continúa siendo uno de los puntos fuertes de Zen 4, mientras que el desempeño multinúcleo confirma que los ocho núcleos siguen ofreciendo una excelente capacidad para productividad general.

No alcanza los niveles de procesadores de 12 o 16 núcleos, algo completamente esperable, pero sí entrega un equilibrio muy atractivo entre potencia y consumo.

Las cargas de inteligencia artificial se han vuelto cada vez más relevantes para el uso diario, y Geekbench AI permite medir distintos niveles de precisión.

Estas cifras demuestran que, aun utilizando únicamente la CPU para inferencia, el Ryzen 7 7700X3D es capaz de desenvolverse correctamente en tareas relacionadas con IA, especialmente cuando los modelos trabajan con datos cuantizados.

Para complementar Geekbench AI también utilizamos UL Procyon AI, ejecutando inferencias sobre MobileNet V3 utilizando exclusivamente la CPU.

Se realizaron pruebas en tres niveles de precisión.

Con modelos cuantizados (INT8) el procesador obtiene un puntaje de 198, completando inferencias con un tiempo promedio cercano a 0,72 ms. Es claramente el escenario donde Zen 4 obtiene su mejor rendimiento.

Al utilizar precisión FP32, el puntaje disminuye hasta 132, con tiempos de inferencia cercanos a 1,06 ms, un comportamiento completamente normal debido a la mayor complejidad matemática.

Finalmente, trabajando en FP16, el puntaje alcanza 55, con un tiempo promedio cercano a 6,5 ms, reflejando nuevamente que estas cargas se benefician considerablemente del uso de aceleradores especializados presentes en GPU o NPUs.

Blender representa una carga de trabajo mucho más cercana a producción profesional.

Los números vuelven a situarlo donde corresponde: muy competitivo dentro del segmento de ocho núcleos, aunque naturalmente por debajo de procesadores Ryzen 9 o Threadripper orientados específicamente al renderizado.

Quienes realizan este tipo de tareas de manera ocasional encontrarán un rendimiento más que suficiente para complementar una plataforma orientada principalmente al gaming.

Las pruebas de compresión permiten medir el rendimiento sostenido del procesador bajo cargas completamente paralelas.

El Ryzen 7 7700X3D mantiene un excelente comportamiento tanto en compresión como descompresión, beneficiándose del elevado IPC de Zen 4 y del buen escalamiento de sus ocho núcleos.

Este tipo de resultados vuelve a demostrar que la reducción de frecuencia frente a otros Ryzen convencionales apenas afecta el desempeño cotidiano del procesador.

Después de recorrer toda la batería de benchmarks queda bastante claro cuál es el posicionamiento del Ryzen 7 7700X3D. No pretende competir con procesadores de 12 o 16 núcleos orientados a estaciones de trabajo, pero tampoco sacrifica el rendimiento profesional para favorecer exclusivamente los videojuegos.

En prácticamente todas las pruebas el procesador entrega cifras muy sólidas para un modelo de 8 núcleos y 16 hilos, mostrando un excelente equilibrio entre rendimiento mononúcleo, capacidad multinúcleo y eficiencia energética. La arquitectura Zen 4 continúa demostrando un alto IPC, mientras que la incorporación de 3D V-Cache apenas penaliza el comportamiento en aplicaciones de productividad frente a otros Ryzen convencionales.

En definitiva, quienes adquieran este procesador buscando principalmente jugar no encontrarán limitaciones importantes al momento de editar fotografías, trabajar con aplicaciones de ofimática, programar, crear contenido o incluso realizar renderizados ocasionales. El verdadero terreno donde el Ryzen 7 7700X3D debería marcar diferencias, sin embargo, sigue siendo el gaming, apartado que analizaremos en la siguiente sección del review.

Gaming: aquí es donde el Ryzen 7 7700X3D encuentra su verdadero propósito

Hasta ahora, el Ryzen 7 7700X3D ha demostrado comportarse exactamente como se espera de cualquier procesador moderno de ocho núcleos. En productividad ofrece un excelente rendimiento, mantiene un muy buen equilibrio entre capacidad multinúcleo y desempeño mononúcleo, y confirma que AMD no sacrificó su versatilidad para incorporar la tecnología 3D V-Cache.

La razón de ser del Ryzen 7 7700X3D está en los videojuegos. AMD desarrolló este modelo para cubrir el espacio existente entre el Ryzen 7 7700X y el Ryzen 7 7800X3D, llevando las ventajas de la enorme memoria caché tridimensional a un segmento de precio más competitivo. La pregunta es evidente: ¿realmente se nota esa diferencia al jugar?

Comenzamos con uno de los benchmarks sintéticos más utilizados para medir el rendimiento en juegos DirectX 12.

El Ryzen 7 7700X3D obtiene un excelente CPU Score, situándose muy cerca de otros procesadores X3D de ocho núcleos y confirmando que la arquitectura Zen 4 continúa siendo una plataforma extremadamente competitiva para videojuegos.

Time Spy pone especial énfasis en el rendimiento del procesador durante cargas de físicas y simulación, donde el elevado IPC y la gran cantidad de memoria caché disponible permiten mantener una excelente velocidad de procesamiento. El resultado también deja claro que el procesador dispone de margen suficiente para acompañar tarjetas gráficas actuales de alto rendimiento sin transformarse en un cuello de botella.

A pesar de los años, Shadow of the Tomb Raider continúa siendo uno de los mejores indicadores para evaluar el rendimiento de la CPU en videojuegos gracias a su benchmark altamente dependiente del procesador.

Aquí el Ryzen 7 7700X3D demuestra exactamente por qué AMD continúa apostando por la tecnología 3D V-Cache.

Las tasas de cuadros obtenidas son extraordinariamente elevadas y, más importante aún, muestran una estabilidad sobresaliente durante toda la prueba. La enorme memoria caché reduce considerablemente la necesidad de acceder continuamente a la memoria principal, permitiendo que el procesador alimente de forma mucho más eficiente a la tarjeta gráfica.

El resultado confirma que, incluso varios años después de su introducción, la propuesta de AMD continúa siendo altamente efectiva para cargas sensibles a la memoria.

Cyberpunk 2077 representa un escenario completamente distinto. El motor REDengine combina una elevada carga gráfica con un uso intensivo del procesador, especialmente en zonas densamente pobladas como Dogtown o el centro de Night City.

Las diferencias respecto a procesadores con frecuencias más elevadas terminan siendo mínimas, confirmando nuevamente que el gran volumen de caché compensa ampliamente la menor velocidad de reloj.

En este tipo de títulos la estabilidad de los 1% Low suele resultar incluso más importante que el promedio de FPS, y precisamente ahí los modelos X3D acostumbran marcar una diferencia importante al reducir las fluctuaciones provocadas por accesos constantes a memoria.

La última entrega de Codemasters continúa siendo uno de los títulos más exigentes para la CPU, especialmente al combinar altas tasas de refresco con inteligencia artificial, simulación física y numerosos vehículos simultáneamente en pantalla.

Durante nuestras pruebas el Ryzen 7 7700X3D volvió a ofrecer un rendimiento sobresaliente, manteniendo tasas de cuadros extremadamente elevadas y una excelente estabilidad incluso utilizando configuraciones gráficas exigentes.

El motor EGO continúa beneficiándose enormemente de procesadores con baja latencia y una gran cantidad de memoria caché disponible, características donde la tecnología AMD 3D V-Cache mantiene una ventaja evidente frente a procesadores tradicionales.

Después de revisar los distintos juegos resulta bastante sencillo comprender el objetivo del Ryzen 7 7700X3D.

Mientras en productividad el procesador se comporta como un excelente Ryzen de ocho núcleos, es en videojuegos donde realmente comienza a diferenciarse del resto del mercado.

La enorme memoria caché permite reducir considerablemente la dependencia del subsistema de memoria DDR5, disminuyendo latencias y favoreciendo aquellos motores gráficos que realizan un uso intensivo del procesador. El resultado son tasas de cuadros más elevadas, mayor estabilidad y, especialmente, mejores valores mínimos, un aspecto que termina influyendo directamente en la sensación de fluidez durante el juego.

Quizás el aspecto más interesante es que este comportamiento se mantiene incluso frente a procesadores con frecuencias significativamente superiores. En numerosos escenarios, el volumen adicional de caché termina siendo mucho más determinante que algunos cientos de megahercios extra, una situación que AMD ha sabido explotar desde la llegada de la primera generación X3D. El Ryzen 7 7700X3D no intenta destronar al Ryzen 7 7800X3D ni competir con la nueva generación Ryzen 9000X3D. Su objetivo es mucho más específico: ofrecer la experiencia característica de la tecnología AMD 3D V-Cache a un precio más accesible, completando el catálogo Ryzen 7000 con un modelo que hasta ahora simplemente no existía.

Consumo y Temperatura

Uno de los aspectos más interesantes del Ryzen 7 7700X3D es que, al igual que el resto de la familia X3D, consigue ofrecer un rendimiento gaming sobresaliente sin necesidad de disparar el consumo energético. Aunque oficialmente AMD mantiene un TDP de 120 W, durante nuestras pruebas el procesador demostró un comportamiento bastante contenido, especialmente considerando el nivel de rendimiento que es capaz de entregar.

La combinación de la arquitectura Zen 4, el proceso de fabricación de 5 nm de TSMC y la segunda generación de AMD 3D V-Cache permite que el procesador mantenga frecuencias estables durante largas sesiones de trabajo y juego, evitando incrementos excesivos tanto en consumo como en temperatura.

Este comportamiento también facilita considerablemente su refrigeración. A diferencia de procesadores con un mayor número de núcleos, el Ryzen 7 7700X3D no requiere soluciones de refrigeración extremadamente costosas para mantener un funcionamiento óptimo. Un buen sistema de refrigeración líquida AIO de 240 mm o un disipador por aire de gama alta resulta suficiente para controlar sus temperaturas incluso bajo cargas prolongadas.

Otro punto a destacar es que AMD continúa priorizando la eficiencia antes que perseguir frecuencias extremas. El procesador mantiene un comportamiento muy consistente durante toda la sesión de pruebas, sin presentar variaciones importantes de rendimiento derivadas del aumento de temperatura o limitaciones energéticas.

En definitiva, el Ryzen 7 7700X3D vuelve a demostrar una de las principales fortalezas de la familia X3D: ofrecer un excelente equilibrio entre rendimiento, consumo y eficiencia térmica, algo especialmente importante para quienes utilizan el equipo durante varias horas al día.

Palabras Finales

Al comenzar esta revisión planteamos una idea bastante simple: el Ryzen 7 7700X3D no llegaba para romper récords de rendimiento, sino para completar una familia de procesadores que, pese a su madurez, todavía tenía un espacio sin cubrir. Después de recorrer toda nuestra batería de pruebas, esa idea termina teniendo bastante sentido.

Durante años el catálogo Ryzen 7000 obligaba a tomar una decisión bastante marcada. Quien buscaba un procesador equilibrado entre productividad y videojuegos normalmente terminaba optando por un Ryzen 7 7700 o un Ryzen 7 7700X. En cambio, quienes querían exprimir hasta el último cuadro por segundo debían dar el salto directamente al Ryzen 7 7800X3D, asumiendo también una diferencia importante en precio.

Ese espacio intermedio simplemente no existía. El Ryzen 7 7700X3D viene precisamente a resolver ese problema.

No intenta reemplazar al Ryzen 7 7800X3D, porque ese procesador continúa ocupando un lugar privilegiado dentro de la familia Ryzen. Tampoco busca competir directamente con la nueva generación Ryzen 9000 basada en Zen 5. Su objetivo es mucho más concreto: ofrecer una alternativa con tecnología AMD 3D V-Cache para quienes desean construir un equipo gamer moderno sin tener que acceder a los modelos más costosos del catálogo.

En productividad el procesador mantiene exactamente el comportamiento que uno espera de cualquier Ryzen 7 moderno. Los ocho núcleos Zen 4 siguen siendo perfectamente capaces para edición fotográfica, desarrollo de software, creación de contenido, virtualización ligera y multitarea intensiva. La reducción en frecuencia respecto al Ryzen 7 7700X apenas tiene impacto durante el uso cotidiano y nunca llega a transformarse en una limitación real.

Es en videojuegos donde aparece la verdadera razón de ser de este procesador.

La tecnología AMD 3D V-Cache vuelve a demostrar que continúa siendo uno de los mayores diferenciadores de AMD. Más allá de algunos FPS adicionales, donde realmente marca diferencias es en la estabilidad general de la experiencia, reduciendo la variabilidad del frame time y mejorando los FPS mínimos en numerosos títulos modernos. Esa es precisamente la sensación que termina percibiendo el usuario durante largas sesiones de juego y donde los procesadores X3D siguen manteniendo una ventaja muy importante frente a soluciones tradicionales.

Quizás el aspecto más interesante del Ryzen 7 7700X3D es que llega en un momento donde la plataforma AM5 ya alcanzó una enorme madurez.

AMD no necesitó desarrollar una nueva arquitectura para lanzar un producto atractivo. Tampoco necesitó aumentar el número de núcleos ni perseguir frecuencias más elevadas. Simplemente tomó una plataforma ampliamente probada, incorporó la tecnología que mejor resultado le ha dado durante los últimos años y la posicionó exactamente donde el mercado todavía tenía un vacío.

El AMD Ryzen 7 7700X3D no llega para convertirse en el nuevo procesador más rápido del mercado, ni tampoco pretende desplazar al Ryzen 7 7800X3D del lugar que se ganó entre los jugadores. Su verdadero mérito está en algo mucho más importante: darle sentido al catálogo Ryzen 7000.

Más que un nuevo integrante de la familia Ryzen, este procesador representa la pieza que faltaba para completar una plataforma que, incluso varios años después de su lanzamiento, continúa demostrando por qué sigue siendo una de las mejores opciones para construir un computador orientado al gaming.

Posts relacionados

El gaming acelera su transición al formato digital y transforma la experiencia de juego en el hogar

Mario Rübke

ASUS ROG presenta el control Raikiri II Pro para PC con polling de 8.000 Hz y hasta 79 horas de autonomía

Mario Rübke

Nuevos controladores Radeon revelan soporte oculto para FSR Multi Frame Generation 8x y tecnologías de renderizado neuronal

Mario Rübke
Cargando.....