LEGO aprovechó CES 2026 para revelar Smart Play, una nueva plataforma que introduce un ladrillo LEGO 2×4 con computador integrado (Smart Brick), capaz de combinar procesamiento, sensores, audio y conectividad inalámbrica sin alterar el sistema de encaje tradicional que define a la marca. Se trata de uno de los desarrollos tecnológicos más ambiciosos de la compañía en los últimos años, orientado a crear experiencias reactivas directamente desde la construcción física.
En el núcleo del Smart Brick se encuentra un ASIC personalizado de apenas 4,1 mm, que integra sensores, LEDs RGB, un pequeño parlante y radio inalámbrica, todo alimentado por una batería recargable interna con carga inductiva. Este diseño permite recargar el ladrillo incluso cuando está completamente oculto dentro de un modelo, manteniendo intacta la experiencia de armado.

En lugar de cámaras, micrófonos o servicios en la nube, LEGO optó por un enfoque hardware-first. El sistema utiliza detección magnética de corto alcance, leyendo Smart Tags integrados en piezas y minifiguras mediante bobinas internas. Esta tecnología permite identificar objetos, distancia y orientación entre modelos, dando vida a BrickNet, una red inalámbrica de baja latencia que permite que distintas construcciones interactúen entre sí sin intermediarios.

El audio también sigue una lógica distinta a la de otros juguetes inteligentes. En vez de reproducir archivos pregrabados, el Smart Brick genera sonidos en tiempo real, ajustando frecuencias y amplitudes para crear una paisajística sonora sintética, reduciendo consumo de memoria y evitando depender de actualizaciones constantes.

El debut comercial de Smart Play está fijado para el 1 de marzo, con preórdenes desde el 9 de enero, y llegará inicialmente en tres sets de Star Wars de entre 473 y 962 piezas, con precios que van desde US$70 a US$160. LEGO fue enfática en lo que el sistema no incluye: no hay cámaras, no hay grabación de voz, no existe IA en la nube, y toda la comunicación inalámbrica está cifrada, con actualizaciones gestionadas vía app.
Con Smart Play, LEGO logra integrar un sistema computacional completo dentro de un ladrillo estándar, manteniendo la esencia del juego físico. Es una evolución que combina precisión mecánica y electrónica avanzada para transformar las construcciones en experiencias vivas, sin perder la identidad clásica que ha definido a la marca por décadas.

