La próxima generación de procesadores de escritorio de Intel no solo promete un fuerte salto en rendimiento, sino también un incremento considerable en sus requerimientos energéticos. Nuevas filtraciones apuntan a un PL2 de hasta 474W para los modelos más potentes de la familia Nova Lake-S.
Nuevos antecedentes sobre Intel Nova Lake-S revelan que los futuros procesadores tope de gama de la compañía podrían alcanzar un límite de potencia PL2 de hasta 474W, una cifra que refleja el importante aumento en capacidad multinúcleo que prepara Intel para su próxima plataforma de escritorio.
Las filtraciones indican que los modelos de hasta 52 núcleos, basados en un diseño de doble chiplet, requerirán una actualización en el sistema de alimentación de las futuras placas madre Z990. Algunos fabricantes incluso estarían evaluando incorporar tres conectores de alimentación de 8 pines, aunque distintas fuentes aseguran que esta configuración sería opcional y no afectaría el rendimiento del procesador frente a modelos con dos conectores EPS.
El consumo de 474W correspondería al modo PL2, utilizado durante cargas de trabajo intensivas y frecuencias turbo. Bajo overclocking, los procesadores podrían superar esa cifra dependiendo de la configuración del sistema.
También se espera que Intel mantenga una segmentación de placas madre según distintos perfiles energéticos (35W, 65W, 125W y 175W), ajustando automáticamente el rendimiento cuando el procesador se instale sobre plataformas con menor capacidad de alimentación.
Aunque Intel aún no confirma oficialmente estas especificaciones, la información anticipa que Nova Lake-S podría convertirse en una de las generaciones más ambiciosas de la compañía, combinando un importante aumento en número de núcleos con mayores exigencias en refrigeración y suministro eléctrico.
Fuente: Wccftech

