A pocas semanas de su presentación oficial, el Samsung Galaxy S26 Ultra comenzó a dar señales concretas de su desempeño. Un nuevo registro en Geekbench 6 reveló que el próximo flagship de la marca ya está siendo probado con el Snapdragon 8 Elite Gen 5, dejando resultados sólidos incluso con frecuencias de reloj por debajo de lo esperado, lo que refuerza la idea de que aún se trata de una etapa temprana de validación.
La filtración fue compartida por el conocido tipster Ice Universe, quien publicó una captura del benchmark correspondiente a un equipo identificado como SM-S948U, modelo asociado al Galaxy S26 Ultra. Según la información detectada, el dispositivo estaría equipado con 12 GB de RAM, un dato que llamó la atención considerando que todavía no aparecen registros públicos de una eventual versión con 16 GB, algo que muchos dan por sentado en un teléfono de esta categoría.
En términos técnicos, el detalle más relevante está en las frecuencias del procesador. Los dos núcleos de alto rendimiento del Snapdragon 8 Elite Gen 5 estarían funcionando a 4,20 GHz, por debajo de su frecuencia nominal de 4,61 GHz, mientras que los seis núcleos de eficiencia se mantienen en 3,63 GHz, sin cambios respecto al diseño esperado del chip. Aun así, el equipo logró marcar 3.466 puntos en single-core y 11.035 puntos en multi-core, cifras que lo mantienen cómodamente dentro del rango de los flagship más potentes del mercado.
BREAKIG!
The Geekbench results of the US version of the Samsung Galaxy S26 Ultra are out. The non-maximum frequency results of the Snapdragon 8 Elite5 For Galaxy are 3466 for single-core and 11035 for multi-core. Looking forward to the subsequent results pic.twitter.com/dojdzmD4v0— Ice Universe (@UniverseIce) January 12, 2026
El contexto también es clave: Samsung estaría preparando el anuncio oficial de la familia Galaxy S26 para el 25 de febrero, durante un nuevo evento Galaxy Unpacked, donde se espera la presentación de tres modelos principales. Bajo ese escenario, es habitual que los equipos vistos en plataformas como Geekbench correspondan a unidades de prueba con ajustes conservadores de voltaje y frecuencia, por lo que el rendimiento final podría ser superior cuando el software y el firmware estén completamente optimizados.
Además, el propio alcance del benchmark debe tomarse con cautela. Geekbench 6 mide ráfagas cortas de rendimiento y no refleja con precisión el comportamiento sostenido del dispositivo bajo carga prolongada. Para ese tipo de análisis, pruebas más exigentes como 3DMark Wildlife Extreme Stress Test suelen ofrecer una imagen más realista sobre la estabilidad térmica y el rendimiento a largo plazo.
Fuente: Wccftech

