La startup Starcloud, parte del programa NVIDIA Inception, planea revolucionar el futuro de la computación en la nube con un ambicioso objetivo: trasladar los centros de datos al espacio. Su primer satélite, Starcloud-1, despegará en noviembre y marcará un hito al convertirse en el primer sistema en órbita equipado con una GPU NVIDIA H100, ofreciendo hasta 100 veces más potencia de cómputo que cualquier operación espacial previa.
La visión de Starcloud es construir un centro de datos orbital de 5 gigavatios, alimentado por paneles solares y sistemas de refrigeración que aprovechan el vacío del espacio como disipador térmico natural. Según su cofundador y CEO, Philip Johnston, esta infraestructura permitirá reducir el costo energético en un 90% y eliminar la necesidad de agua para enfriamiento, uno de los principales problemas medioambientales de los centros de datos terrestres.

El satélite Starcloud-1, de 60 kilos —aproximadamente del tamaño de un refrigerador pequeño—, será el primer paso hacia una red orbital que, según la compañía, podría convertirse en el estándar de la industria en menos de una década.
La eliminación de torres de evaporación y el uso del vacío espacial para disipar calor no solo optimiza la eficiencia energética, sino que también conserva recursos hídricos en la Tierra. Gracias a la exposición solar constante, los centros de datos espaciales no dependen de baterías ni de sistemas de respaldo.
Las aplicaciones iniciales se centrarán en el procesamiento en tiempo real de datos de observación terrestre, con usos en agricultura de precisión, predicción meteorológica, detección de incendios forestales y respuesta a emergencias. Al ejecutar inferencias directamente en órbita, los tiempos de análisis podrían reducirse de horas a minutos, permitiendo una respuesta casi instantánea.

Starcloud ejecutará modelos de inteligencia artificial como Gemma, de Google, en sus GPUs H100 para demostrar que incluso los modelos de lenguaje de gran escala (LLM) pueden operar fuera del planeta. En futuras misiones, la empresa planea incorporar la plataforma NVIDIA Blackwell, que ofrecerá un rendimiento hasta 10 veces superior al de la actual arquitectura Hopper.
El proyecto cuenta con el respaldo técnico de NVIDIA Inception, programa que apoya a startups innovadoras en IA y HPC. Johnston destaca que esta colaboración ha sido clave para acceder a expertos, hardware avanzado y soporte de ingeniería, elementos que permitieron materializar esta visión que mezcla computación avanzada, sostenibilidad y exploración espacial.
Fuente: NVIDIA Blog

