NVIDIA conmemora el 25º aniversario de la GeForce 3, la GPU que en 2001 cambió para siempre la industria del gaming en PC al introducir shaders programables, dejando atrás la era de arquitecturas de función fija y sentando las bases de los gráficos modernos.
Presentada en la Macworld de Tokio en 2001, la GeForce 3 incorporó el chip NV20, fabricado en proceso de 150 nm, con 57 millones de transistores y 64 MB de memoria. Fue la primera GPU compatible con DirectX 8 y con un pipeline totalmente programable, habilitando efectos visuales que hasta entonces eran impensables en tiempo real.

Uno de los momentos más recordados fue la demo técnica liderada por David Kirk, entonces científico jefe de NVIDIA, donde se exhibió el motor nFinite FX para demostrar el poder de los shaders. También se mostró la icónica demo de Luxo Jr. de Pixar, con sombras suaves e iluminación dinámica avanzada para la época.

Posteriormente, John Carmack presentó un adelanto de DOOM 3, que utilizaba iluminación unificada por píxel en tiempo real, una tecnología que marcaría un antes y un después en motores gráficos.

La GeForce 3 impulsó títulos que hoy son considerados clásicos, como The Elder Scrolls III: Morrowind, con efectos de agua en tiempo real; Max Payne, con reflejos avanzados y el icónico bullet-time; y AquaNox, que destacó por su compleja iluminación submarina.
Más allá de las especificaciones, el verdadero legado de la GeForce 3 fue abrir la puerta a una nueva generación de motores gráficos basados en programación flexible, un concepto que evolucionaría hasta tecnologías actuales como ray tracing y reconstrucción de imagen por IA.

