La colaboración entre Intel y NVIDIA podría dar origen a una nueva generación de procesadores para PCs. De acuerdo con recientes reportes, los futuros SoC Intel Serpent Lake llegarían durante el primer trimestre de 2028 e integrarían por primera vez una GPU basada en tecnología NVIDIA RTX dentro de un diseño x86 desarrollado por Intel.
La información apunta a que estos nuevos chips formarían parte de una estrategia conjunta anunciada previamente por ambas compañías, orientada a crear plataformas que combinen procesadores Intel con capacidades gráficas avanzadas de NVIDIA en un único encapsulado.
Un nuevo enfoque para los AI PC
Aunque todavía no se conocen especificaciones oficiales, Serpent Lake estaría diseñado para competir en el segmento de los equipos de alto rendimiento y los AI PC, una categoría donde Intel, AMD y NVIDIA están intensificando su presencia con soluciones cada vez más integradas.
Según los rumores, Serpent Lake sería una variante derivada de la futura familia Titan Lake, incorporando una arquitectura tipo SoC similar al enfoque utilizado actualmente por AMD en sus procesadores Halo. La principal diferencia estaría en la inclusión de un bloque gráfico basado en propiedad intelectual RTX de NVIDIA.
La hoja de ruta filtrada indica que estos procesadores podrían ser presentados durante CES 2028, siempre que los planes actuales se mantengan sin cambios.
CPU Intel y gráficos RTX en un mismo paquete
Uno de los aspectos más llamativos de Serpent Lake es que representaría la primera vez que una GPU RTX de NVIDIA se integra en un procesador x86 desarrollado por otro fabricante. Esto permitiría combinar el ecosistema de CPU de Intel con tecnologías gráficas avanzadas de NVIDIA, incluyendo aceleración para IA, ray tracing y cargas de trabajo profesionales.
Si el calendario previsto se cumple, estos SoC podrían utilizar una futura arquitectura gráfica derivada de NVIDIA Rubin, la generación que sucederá a Blackwell en el mercado de aceleradores y GPUs para inteligencia artificial.

