Los entornos virtuales que cambiarán nuestra manera de trabajar

Los entornos virtuales ya han dejado de ser un espacio exclusivo para el entretenimiento y están ganando terreno en aplicaciones corporativas de investigación y desarrollo de productos.

 

 

En la actualidad estamos siendo testigos de la masificación de los entornos totalmente generados por computación.

Estos ambientes que permiten interactuar con objetos y personas se han visto, desde hace algunas décadas, en el terreno del entretenimiento en los videojuegos y simuladores. Ahora, esta tecnología ha evolucionado de un mundo de fantasía donde se combaten “enemigos” virtuales, hacia aplicaciones profesionales y mucho más complejas.

La Realidad Virtual ha sido vista como una oportunidad para mejorar la experiencia del usuario a niveles inimaginables en soluciones como simuladores para médicos, clases virtuales, análisis de organismos complejos en áreas como la microbiología y también en el diseño de productos.

Pero ¿de qué manera las empresas podrán sacar provecho de la realidad virtual?

En la actualidad, sectores como el energético, marketing, salud y educación son los que más están demandando y probando esta tecnología.

Entre los principales usos que se le puede dar a la realidad virtual en el sector empresarial y a nivel de instituciones, podemos encontrar aplicaciones como entrenamiento y capacitación, trabajo remoto, proyectos arquitectónicos, diseño industrial y ventas, entre otros.

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Así vemos que los usos para la realidad virtual en la empresa ya se están definiendo. Pero antes de su masificación, son muchos los parámetros de calidad que deben establecerse: El desarrollo de tecnologías que hagan más fluida la experiencia, una mayor calidad de detalle en las imágenes y que las aplicaciones realmente puedan emular un entorno físico, son algunos de los parámetros que se deben considerar como base para una experiencia de Realidad Virtual a nivel profesional.

Ahora bien, en la Realidad Virtual, el concepto de “presencia” se describe como una percepción de estar físicamente en un mundo simulado de una manera envolvente para el usuario, y el punto clave para conseguir esa sensación es que los movimientos se transmitan sin pausas (o sin latencia) en el entorno. Por ello, minimizar esta latencia es el punto clave que AMD como desarrollador de procesadores y tarjetas gráficas pretende lograr con LiquidVR, un conjunto de aplicaciones enfocadas en la creación y el desarrollo de contenido VR, con lo que se incrementa el rendimiento y se añade la compatibilidad con lentes de realidad virtual plug and play. Ello hace que todas las interacciones sean más fluidas y más cercanas a lo que vemos en el mundo real.

En un sentido general, la incorporación de la realidad virtual en el negocio podría significar cambios tan radicales como trabajar desde un ambiente personalizado al gusto del usuario, con lo que las oficinas casi se volverían innecesarias, y también contaría con toda la información disponible frente a sus ojos y manos. El escape de los límites físicos es lo que buscan los entornos virtuales y se está logrando con mayor fidelidad y calidad a medida que los desarrollos se multiplican alrededor del mundo.

Escrito por David Garza, Director de Ingeniería para Latinoamérica de AMD.

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