La Xbox One S de 2TB ya está a la venta: Conoce todos sus cambios técnicos

Tal como estaba programado, Microsoft a contar de este 2 de agosto puso oficialmente a la venta su nueva consola Xbox One S en su modelo de 2 TB, una edición más compacta de su dispositivo de entretenimiento que viene con varios cambios que deben conocer.

Anteriormente, ya informamos que la nueva Xbox One S es una versión un 40% más pequeña y compacta que la Xbox One Original, cuyas principales novedades -además del tamaño- es que incorpora una fuente de poder interna y puede reproducir contenidos en 4K. Esto debido a que la consola incorpora nuevos decodificadores para Blu-Ray 4K, con lo que los usuarios podrán ver contenidos como películas y videos en dicha resolución, como así también ver contenidos en 4K de populares servicios de streaming como Netflix, Amazon Video y otros.

A lo anterior también se suma el hecho de que la Xbox One S viene con un nuevo control o mando mejorado con tecnología de conexión inalámbrica Bluetooth, con características similares al mando Elite de la consola. El nuevo mando dobla el rango de alcance inalámbrico, posee grip texturizado para un mejor agarre y un nuevo diseño mucho más cómodo.

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Hasta ahí, más los precios y que estaría disponible en modelo con disco duro de hasta 2TB, era lo que se había revelado de la consola, sin embargo, esto no es lo único que ha cambiado en la consola, ya que Microsoft y AMD han introducido pequeños cambios, que no dejan de ser pequeños, pero beneficiosos para los usuarios que estén interesados en adquirir la nueva consola.

En términos técnicos, la Xbox One S trae bajo el capó un nuevo chip, el cual fue encargado por Microsoft a AMD quien lo diseño y lo envió a fabricar a TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Corporation). Este nuevo chip o SoC hace una importante actualización respecto al original, ya que se ha fabricado con tecnología de 16nm FinFet por TSMC, esto sin duda, es un importante cambio respecto al chip original fabricado también por TSMC bajo un nodo de producción con tecnología de 28nm, aunque ambos comparten la misma arquitectura.

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Esto toma cierta importancia ya que el nuevo SoC no es meramente un encogimiento óptico del chip original desde los 28nm a 16nm, se trata efectivamente de un nuevo proceso de manufactura, conservando las características del original y agregando nuevas. El nuevo proceso de manufactura a nivel de transistores también trae los beneficios de los cuales hemos hablado por años cada vez que se migra a un proceso más avanzados y que se resume en: mejor autonomía (según sea el caso), un consumo de energía más eficiente o menor, reducción de la disipación térmica o generación de temperatura, menores requerimientos de energía, sistemas de enfriamiento más silenciosos y/o pasivos, mejor nivel de soporte de frecuencias o directamente OverClock, etc etc. Por lo tanto, no es un cambio menor, más allá que en términos de rendimiento no sea un salto exponencial.

Siguiendo en las nuevas características y mejoras de la Xbox One S, Microsoft pidió a AMD agregar un decodificador por hardware para HEVC (High Efficiency Video Coding), un códec de hardware para Blu-Ray UHD (Ultra High-Definition) de 3-capas con HDR (High Dymanic Range), además de un mejorado controlador de pantallas con soporte para HDMI 2.0 (High Definition Multimedia Interface 2.0) y HDCP 2.2 (High Definition Content Protection).

Todo lo anterior para poder tener un mejor soporte multimedia para la reproducción de video en altas resoluciones o 4K. De hecho, el chip de la Xbox One puede escalar video de 1080p a 4K UHD en pantallas 4K, utilizando un algoritmo de escalado nativo. En cuanto a juegos, ahora los usuarios podrán disfrutar de efectos de Alto Rango Dinámico o HDR en los títulos que incorporen estas mejoras visuales, esto sin penalizar el rendimiento.

Los términos técnicos el nuevo chip de la Xbox One S, mantiene la configuración y frecuencia de la CPU central que sigue operando a 1.75 GHz, pero hace cambios en el sistema de gráficos y memoria cache. Según los datos que se han revelado el nuevo chip posee una GPU que opera a 914 MHz desde los 853 MHz del original, un leve overclock del 7% para la GPU. El ancho de banda de la memoria ESRAM (no confundir con la memoria RAM de 8GB) también se ha incrementado levemente desde los 204 GB/s a 219 GB/s, esto se debe a un incremento de las frecuencias de la memoria ESRAM, aunque no se ha revelado en cuantos MHz.

Microsoft ha indicado que con esta actualización no esperan mejoras de rendimiento notables en los juegos, el enfoque de Microsoft con la consola es otro, aun así se ha comentado que el rendimiento en algunos juegos se ha visto mejorado levemente con estos cambios hechos por Microsoft, pero tampoco es para tirar la casa por la ventana u motivar a los usuarios que ya tienen la Xbox One original a adquirir la nueva consola, más bien, los usuarios que aún no la adquieren pueden ser a los que más les convenga conocer los cambios que ofrece la nueva Xbox One S.

“Hemos dicho que el SoC es el mismo que Xbox One, mientras damos a los desarrolladores acceso a más potencia para HDR. Lo principal es que no queremos que los usuarios esperen algún cambio en el rendimiento de los actuales títulos.

Al hacer este cambio, los desarrolladores que crean títulos HDR no tienen que incurrir en ningún impacto en el rendimiento. También hemos decidido hacer este extra de seis por ciento disponible para todos los títulos. Por lo que algunos juegos (los que utilizan resolución dinámica y/o tasa de fotogramas desbloqueados) puedan ver una mejora de rendimiento muy menor.” (Albert Penello, Ejecutivo de Marketing en Microsoft).”

La Xbox One S de 2 TB ya está disponible (incluye stand vertical) a un precio de $ 399 dólares, mientras que los modelos de 500 GB y 1 TB estarán disponibles a contar del 23 de agosto a $ 299 u $ 349 dólares respectivamente.

 

Más información de la consola en: Xbox.com

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