Cambio en la base estructural: transistores tri-gate de 22nm
Por ahora, todos los procesadores que usamos en el día a día son planos, es decir, no se tiene en cuenta el alto del transistor. Esto va a cambiar con los Ivy Bridge, ya que se pasará de los transistores planos a los 3D. Una de las ventajas principales de usar estos nuevos transistores es que no se pierde tanta señal, algo clave si se tiene en cuenta que el voltaje utilizado en los procesadores es cada vez menor.

Transistor 3D

Transistor tradicional
Sistemas de ahorro de energía
El consumo de energía en un procesador de escritorio es algo relativamente importante, pero mucho más importante lo es en computadoras portátiles, principalmente por la duración de la batería. Es por eso que Ivy Bridge va a incorporar un TDP (Thermal Design Power) configurable, lo que va a permitir ajustarlo de acuerdo al escenario en el que nos encontremos. Así, se podría configurar el procesador con un TDP alto para cuando acoplamos la notebook a una base con alimentación propia y refrigeración adicional, mientras que pasaríamos a un TDP bajo cuando estamos en la calle.
Otra característica es PAIR (Power Aware Interrupt Routing), que permite redirigir procesos hacia los núcleos activos, de manera que no se tenga que "despertar" a los núcleos que estén en desactivados. Con esto se ahorra energía en aquellos momentos de baja actividad para el procesador.
Una mejora a tener muy en cuenta (solo para portátiles) es el soporte para tecnología DDR3L o sea, DDR3 de bajo voltaje. Se introdujeron también sistemas para bajar el consumo de la interface de memoria cuando la actividad sea baja o nula.
Mejoras en la performance del CPU
En lo que se refiere a overclocking, vamos a contar con el mismo sistema que tenemos hoy en día en Sandy Bridge, aunque cambian algunas características. En primer lugar, el límite (teórico) del multiplicador sube de 57x a 63x. Dicho sea de paso, será posible ajustar el multiplicador del procesador desde Windows en tiempo real.
La performance también sube de otras maneras: se agregan algunas instrucciones SSE adicionales, van a existir mejoras en la caché de nivel 3 y en el controlador de memoria. Veríamos de esta manera un incremento en el IPC (Instrucciones por ciclo de reloj).
Mejoras en la performance del GPU
La performance de CPU se va a ver incrementada en Ivy Bridge, pero donde vamos a ver un gran salto es en el GPU integrado, conocido también como "Intel HD Graphics". En primer lugar, tendremos compatibilidad con DirectX 11 con lo que, al menos en este aspecto, estaría equilibrada la balanza con respecto a tarjetas de video discretas.
Un límite que encontramos en los Intel HD Graphics actuales es que no es posible usar más de dos salidas de video en forma simultánea. Con Ivy Bridge va a ser posible usar hasta 3 pantallas independientes a la vez.
Uno de los puntos en donde más va a brillar el IGP de Ivy Bridge con respecto al de Sandy Bridge es en GPGPU (Procesamiento a través de la GPU). Se habla de un salto 20 veces mayor en la performance mediante DirectCompute. Estos cambios arquitecturales del sistema de gráficos también van a servir para que Quick Sync, el sistema de transcodificación de videos, obtenga una gran mejora en la velocidad de conversión.
Más seguridad
Uno de los mayores desafíos computacionales es el de generar números aleatorios que sean lo suficientemente aleatorios. Por más que no lo parezca, generar números al azar no es nada fácil y en la vida real se suelen usar números pseudo-aleatorios, por ejemplo, con un sistema que parta de la fecha y la hora para generar dichos números.
Intel va a incorporar un DRNG (Digital Random Number Generator - Generador de números aletorios digital) en Ivy Bridge, de manera que las aplicaciones que necesiten esto (Básicamente, encriptación) puedan obtenerlo sin problemas. Uno de los mayores inconvenientes que tienen los generadores de números aletorios analógicos tiene que ver con el consumo de energía.


















