El anuncio se hizo durante un acto en el que participaban Biden, el fiscal general Eric Holder, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y otros funcionarios. El objetivo de dicha reunión era decidir cómo aplicar la nueva estrategia, en la que también se incluyen medidas para luchar contra la piratería y las falsificaciones dentro del país.
La presión llega por parte de las empresas de EE UU, que aseguran que pierden miles de millones de dólares al año por la piratería y la falsificación. El Gobierno se ha hecho eco de estas quejas y ha decidido ser más exigente con los gobiernos extranjeros para que éstos cierren las webs de descargas y similares.
Según un estudio reciente, existe un gran índice de piratería tanto en China (relacionada sobre todo con Baidu, el buscador mayoritario en el país) y en Rusia.
Fuente:20minutos.es























